Leasing y renting. ¿Es lo mismo?

Leasing y renting. ¿Es lo mismo?

Cuando alguien busca estrenar vehículo lo primero en lo que piensa es en si le interesa más comprar uno nuevo. Pero también existe la posibilidad del renting o el leasing.

¿Es lo mismo renting que leasing?

La respuesta es no. Renting y leasing son formas distintas de tener un vehículo. Si bien tienen muchos puntos en común, no es lo mismo. 

Las cifras de usuarios que deciden optar por el renting son cada vez mayores . Y es que sus ventajas son muchas, si lo comparamos con comprar un coche nuevo. Especialmente, si tenemos en cuenta el importante desembolso económico inicial. 

Pero existe otra opción, aunque no está al alcance de todos: el leasing.

¿Qué es el leasing?

El leasing de vehículos es un arrendamiento. Es decir, es como un alquiler. Eso sí, siempre será con el fin de desarrollar una actividad económica. 

Así pues, a cambio de una cuota fija mensual, aquellos que vayan a utilizar un vehículo para fines empresariales podrán optar por el leasing. Por tanto, no está al alcance de todo el mundo. 

El contrato de leasing tiene una duración mínima de dos años. En ese contrato se estipula tanto el importe de la cuota mensual como el dinero que costará el vehículo cuando pasen esos dos años. Y es que, pasado ese tiempo, el conductor podrá elegir si quiere:

- Devolver el vehículo y dejar de pagar la cuota mensual. 

- Renovar el contrato durante otro periodo de tiempo concreto. Así, podrá seguir disfrutando del vehículo. 

- Comprar el vehículo por el precio estipulado en el contrato. 

En términos generales, el leasing de vehículos va dirigido a empresas, comercios y profesionales. 

Qué tienen en común renting y leasing

Si bien el leasing está enfocado a profesionales, muchos optan también por el renting. Tanto es así, que cada vez son más los que optan por este tipo de contratos. 

Y es que tanto el renting como el leasing son servicios de alquiler de vehículos a medio plazo. En lugar de alquilarlo por días o por semanas, como sería en una empresa de alquiler, con el renting se alquila por un plazo entre 1 y 5 años. 

Después de ese tiempo, las empresas que cuenten con este tipo de vehículos podrán renovar su flota al completo. Así se asegurará de que sus vehículos tienen la última tecnología y las mejores prestaciones. Por eso, cada vez son más los particulares que también han querido sumarse a esta modalidad. 

Así, a cambio de una cuota mensual, tanto los usuarios del renting como los del leasing podrán disfrutar de un vehículo. 

Diferencias entre el renting y el leasing

Por tanto, como vemos, las grandes diferencias del renting y el leasing son las siguientes:

  1. Quién tiene acceso. Es una diferencia importante, ya que al leasing solo pueden acceder aquellos profesionales que así lo deseen. El renting, en cambio, está dirigido tanto a grandes flotas de empresas como a autónomos o particulares. 
  2. La opción a compra. El leasing da la opción, finalizado el contrato, de comprar el vehículo. Con el renting, en cambio, una vez finalizado el contrato se podrá renovar cambiando de vehículo o darlo por finalizado. 
  3. Las ventajas que incluye. Si bien en ambos casos se paga una cuota mensual, este pago no incluye lo mismo. Y es que en el caso del renting está incluido el mantenimiento, el seguro, la reparación de averías o los impuestos, pero en el leasing no es así. Será siempre el conductor el que tenga que hacerse cargo de los gastos asociados. 

¿Qué me interesa más?

A la hora de tomar esta decisión, debemos analizar las dos opciones detenidamente. De este modo, podremos analizarlo siguiendo este proceso:

  • ¿Cumplo con los requisitos para acceder al leasing? De no ser así, la decisión será más fácil, puesto que podremos ir directamente a por un contrato de renting. 
  • ¿Cómo administro mi dinero? Hay personas que prefieren no llevarse sustos en lo que respecta a su vehículo, y otras que prefieren correr el riesgo confiando en sus dotes como conductor. Así, si preferimos que la cuota mensual incluye todo el mantenimiento y la reparación de posibles averías, deberíamos optar por el renting.
  • ¿Querré comprar el vehículo al finalizar el contrato? Esa opción solo existe en el leasing. En el renting, en cambio, una vez terminado el contrato podremos crear uno nuevo con otro vehículo. La gran ventaja de esto es que así nos aseguramos de tener un coche completamente nuevo cuando lo hagamos, garantizando las últimas innovaciones en tecnología y seguridad. 

Una vez sopesados todos los pros y los contras, estaremos preparados para decidir si nos conviene más un contrato de renting o uno de leasing. Solo así estaremos seguros de que tomamos la mejor decisión, tanto a nivel económico como para darnos seguridad como conductores.