Comprar un coche procedente de renting. ¿Es rentable?

Comprar un coche procedente de renting. ¿Es rentable?

A la hora de buscar coches de segunda mano, podemos encontrarnos con un coche procedente de renting. ¿Merece la pena comprarlo? ¿Dará buen resultado?

Coche de segunda mano procedente de un renting

Cuando decidimos cambiar de coche, un abanico de posibilidades se abre ante nosotros. Podemos comprar un coche nuevo, un kilómetro cero, contratar un renting o comprar un vehículo de segunda mano. Si nos decantamos por la tercera opción, debemos estudiar la posibilidad de que provenga de un renting.

Antes de tomar una decisión, es importante saber qué tipo de vehículo obtendremos con cada compra. Así, un coche nuevo supone que no ha salido del concesionario, no está matriculado, y no tiene kilómetros en el contador. Si optamos por un kilómetro cero, no podrá haber recorrido más de 100 km. 

El renting, en cambio, es el alquiler de un coche por un tiempo determinado. Suele ser de unos dos años, en los que el mismo usuario lo utilizará, pero la propiedad siempre será de la empresa. Es una buena opción de cara a estrenar vehículo con frecuencia. 

Vehículos de segunda mano

Si nos decidimos por un coche de segunda mano, también podremos elegir entre distintos tipos. Y es que no es lo mismo comprar el coche de un particular que el que proviene de un renting. 

Cuando alguien contrata un renting, lo hace con el compromiso de hacer un máximo de kilómetros al año. Por eso, si decidiésemos comprar un vehículo con ese origen, ya partiríamos de la certeza de que las distancias recorridas con él no son muy grandes. Por eso, el motor, las ruedas y el resto de elementos del vehículo no habrán sido excesivamente utilizados. 

Otro de los problemas a la hora de comprar un coche de segunda mano es el mantenimiento. No sabemos exactamente por qué talleres ha pasado ni quién ha garantizado el buen estado de todos sus elementos. Cuando este vehículo procede de un renting, sí tendremos la garantía de que la misma empresa ha llevado a cabo el mantenimiento y ha hecho todas las reparaciones necesarias. 

¿Merece la pena comprar un coche de renting?

SI tenemos en cuenta que la media de edad del parque de vehículos español supera los 13 años, comprar un coche procedente de un renting no garantiza que nos durará todavía muchos años. Lo normal será encontrar vehículos matriculados entre 2 y 5 años antes del momento de la compra. 

Además, como los coches procedentes de un renting solo habrán tenido un conductor, generalmente su estado será mejor que en aquellos que han pasado por distintas formas de conducir. 

Esto no es todo.  Y es que si una empresa de renting quiere vender un vehículo, siempre tendrá que presentar un informe. En él, especificará todas las características del vehículo, y el estado de todos sus elementos. 

Coches de segunda mano: cada vez se venden más

Hace años, la mayoría de los vehículos que se vendían eran nuevos. Pero es una tendencia que ha cambiado con el paso de los años. Tanto es así, que en 2019 casi el 60%  de los vehículos vendidos eran de segunda mano. 

Esto se debe, en parte, al cambio de mentalidad de los propietarios. Cuando se trata de estrenar vehículo, cada vez es más común que se decanten por un renting. En cambio, cuando se trata de una compra, el de segunda mano gana adeptos. 

Como decíamos, también ganan protagonismo las compras de vehículos procedentes de renting. Tiene lógica, ya que nos garantizan un estado óptimo del vehículo, sin tener que hacer el gran desembolso que supone comprar un coche nuevo. Además, el coche tendrá un año de garantía, por si en ese tiempo surgiese cualquier contratiempo. 

Si se trata de vehículos con características especiales, también mantendría sus propias garantías. Es el caso, por ejemplo, de los híbridos, que tienen un tiempo de garantía de las baterías muy largo. Esta garantía está sujeta a hacer todas las revisiones en la casa oficial, lo que, al comprar un coche procedente de renting, nos estaríamos asegurando. Y es que siempre se le dará el mejor mantenimiento, ya que a la hora de vender esos vehículos a la empresa propietaria le garantiza también el máximo rendimiento para su inversión.